En la vida cada individuo tiene metas por cumplir, desde el día que nacemos, nuestro primer respiro, nuestra alimentación, nuestros primeros pasos, objetivos trazados por los cuales generamos la acción necesaria para cumplir y desarrollarnos como personas. Profesionalmente dedicamos mucho tiempo a la preparación, económicamente cada persona lucha por alcanzar sus sueños, sin embargo, hay algo que siempre llamo mi atención y es la diferencia entre algunas personas que disfrutan el camino y otras que no tanto, y es que el éxito no puede ser un punto de llegada, más bien, debe ser un camino que se disfruta, vi como amigos que tenían años sin verse, se preguntaron entre ellos que era de sus vidas y todos en general estaban bien, pero se me ocurrió preguntar, “¿alguno de ustedes tiene su propósito definido?” Y la respuestas de algunos fue positiva y prosiguieron a contarme sobre sus metas y objetivos, pero nadie me habló de su verdadero propósito, lo mismo me paso conversando con un grupo de jóvenes universitarios, que al preguntarles por su propósito su respuesta inmediata fue “terminar la cerrara y ser un gran profesional en lo que estudié” y me di cuenta que muchas personas confunden un objetivo o meta con el propósito de vida, y es que el mismo no tiene un punto de llegada, es lo que te define como persona, como profesional, es tu definición de acción, es por esto que decidí definir mi propósito alineado al servicio de las personas, sobre todo a las que estén en ese camino de querer descubrirlo.


Ciertamente mi propósito incluye a todas y cada una de las personas que me rodean, hoy día puede ser de forma cercana o a la distancia, en cada acción que realizo pienso en mi propósito y es que se volvió parte de mi día a día, me gusta definir mi propósito con la siguiente frase “servir e influir de manera positiva a las personas que me rodean” y es que tu propósito tiene que ver con quien eres, lo que haces, para quien lo haces y tu legado en esas personas, como un agente inmobiliario vende el sueño de un hogar para una familia y no solo una casa, un entrenador de un gimnasio su propósito debería ser que te sientas bien, y no que te veas bien solamente, o para un asesor de seguros ofrecer tranquilidad a sus clientes y no vender pólizas, el propósito tiene que ver con tu legado, con el objetivo final de tus acciones, a diario veo emprendimientos de calidad, ideas innovadoras únicas, modelos de negocio prósperos, pero la fórmula es la misma si carecen de un propósito el tiempo debilita su energía, es por esta razón que tenerlo definido es base fundamental para seguir adelante.

En resumen la mejor forma de definir tu proyecto de vida es teniendo un propósito claro, en este sentido quiero obsequiarte 5 preguntas que te pueden ayudar y guiar en el camino para definir el tuyo

¿Quién eres?

¿Qué haces? (tus talentos)

¿Para quién lo haces? (tu alcance)

¿Qué tienes que ellos quieren o necesitan? (tu potencial)

¿Cuál es tu legado en ellos? (tu aporte positivo)

Desde mi punto de vista las personas al igual que las empresas, negocios y organizaciones deben tener un propósito definido, incluso cada uno de nosotros deberíamos dedicarnos a tareas alineadas con nuestro propósito, ya sea nuestra actividad comercial, modelo de negocio o empleo, es muy importante que estén alineadas de alguna forma con nuestro propósito para poder sentirnos cómodos con lo que hacemos, de igual forma que en nuestras toma de decisiones, por ultimo “aleja lo que te aleja” aleja las cosas, información o circunstancias que te alejan de tu propósito, cumple tus objetivos, vive tus sueños, sigue adelante, pero sobre todo recorre el camino y disfruta del paisaje.

En la vida cada individuo tiene metas por cumplir, desde el día que nacemos, nuestro primer respiro, nuestra alimentación, nuestros primeros pasos, objetivos trazados por los cuales generamos la acción necesaria para cumplir y desarrollarnos como personas. Profesionalmente dedicamos mucho tiempo a la preparación, económicamente cada persona lucha por alcanzar sus sueños, sin embargo, hay algo que siempre llamo mi atención y es la diferencia entre algunas personas que disfrutan el camino y otras que no tanto, y es que el éxito no puede ser un punto de llegada, más bien, debe ser un camino que se disfruta, vi como amigos que tenían años sin verse, se preguntaron entre ellos que era de sus vidas y todos en general estaban bien, pero se me ocurrió preguntar, “¿alguno de ustedes tiene su propósito definido?” Y la respuestas de algunos fue positiva y prosiguieron a contarme sobre sus metas y objetivos, pero nadie me habló de su verdadero propósito, lo mismo me paso conversando con un grupo de jóvenes universitarios, que al preguntarles por su propósito su respuesta inmediata fue “terminar la cerrara y ser un gran profesional en lo que estudié” y me di cuenta que muchas personas confunden un objetivo o meta con el propósito de vida, y es que el mismo no tiene un punto de llegada, es lo que te define como persona, como profesional, es tu definición de acción, es por esto que decidí definir mi propósito alineado al servicio de las personas, sobre todo a las que estén en ese camino de querer descubrirlo.